Alcanzar el cielo del Fútbol Femenino

Para la gran mayoría de jugadoras de las categorías Sub 10, 12, 14, 16 y reserva de Liga Deportiva Universitaria Formativo Femenino, fue gratificante contar con un preámbulo como el que se realizó el pasado 18 de abril. Al puro estilo del fútbol de hoy en día, donde los planteles cuentan con un evento de carácter comercial/informativo con el fin de dar a conocer al grupo de selectas jugadoras que cuentan con un sueño; esa ilusión de ser parte del proceso al ser tomadas en cuenta en un futuro por las Guerreras Albas LDU, filial del equipo tan conocido en el ámbito nacional e internacional.

Dentro de este proyecto de vida que se han planteado varias jugadoras, se traduce en tener varias privaciones a su corta edad, tales como, estar entrenando y no con su grupo de amigas disfrutando de su tiempo libre, aprendiendo cómo posicionarse en el campo y no en una fiesta. Incluso, esta conquista del objetivo viene acompañada con más restricciones, sobre todo del carácter sanitario por el contexto que la humanidad está viviendo a raíz de la pandemia.

Este objetivo no sería posible sin la mayor inspiración que alguien puede tener: los seres queridos. De hecho, tal y como menciona Jennifer Paredes, jugadora de la categoría Sub-18, “su familia inyecta el “plus” cuando tiene la pelota en sus pies”. Puesto que la pasión por el deporte rey viene desde su casa; sus tíos, hermanos y padres impulsaron el gusto que Jennifer tiene y que la hace feliz cada día.

Sin embargo, hay casos excepcionales que van en contra de la regla, como el caso de Jéssica Estrada, jugadora de reserva, quien supo mencionar que dentro de su núcleo cercano no son afines al fútbol. Más bien, todo inició a sus 7 años y en la etapa escolar, donde compañeras suyas se juntaban a jugar pelota. Esto originó su gusto y pasión, especialmente por el indor fútbol que cada día fue desarrollándose cada vez más en su ser.

De igual manera, Susana Capote, enfatiza que la motivación que tiene es cuando se acuerda de su madre, puesto que la ausencia física es motor para ser mejor en cada instante. Es indudable que dentro del contexto en cuanto a gustos y preferencias no solo de deportes, sino también de música, ideologías y demás refieren, viene acompañado por las influencias del hogar.

Por otro lado, Susana Capote, jugadora venezolana de reservas destacó que para cumplir con su meta de ser parte de un equipo de fútbol, tuvo que iniciar con el fútbol barrial y menciona que ese es uno de los aspectos que diferencian al fútbol femenino de su país. Informa que en su país únicamente existen ligas federadas o ligas profesionales y no ligas barriales de donde proviene ella y que fue a la postre, la gran oportunidad que la llevó a conformar el equipo del Club Especializado LDU Formativo Femenino. De acuerdo a su criterio, en Ecuador hay un mejor apoyo a este deporte.

Por el contrario, no todo ha sido color de rosa para todas las aspirantes a convertirse en profesionales del balón. Conviene subrayar los obstáculos que han podido encontrar las entrevistadas durante todo el corto proceso que han recorrido en todas las categorías y pasa por los estereotipos que sufren a diario. Muchos de ellos, originados desde sus hogares e impuestos por la sociedad. De acuerdo con lo comentado por Madeleine Aguaguallo y Sheila Cachago, jugadoras de reserva del club, alientan a sus congéneres a no decaer y demostrar que sí pueden jugar fútbol frente al perjuicio que han encontrado y que está relacionado al imaginario de que el fútbol todavía es un deporte exclusivo para los hombres.

Al mismo tiempo, Jéssica Estrada enfatizó en el poco apoyo de la sociedad, especialmente del Periodismo Deportivo al no generar más contenido noticioso que enganche al espectador y que pueda conocer más sobre el papel del deporte femenino en el medio. En realidad, la cobertura de los medios televisivos y radiales inició con Radio La Red y Teleamazonas, y últimamente con la cadena Directv Sports, siendo este último la cadena que se ha interesado en transmitir la Súper Liga Femenina.

En conclusión, el tan ansiado sueño de tocar el cielo del fútbol femenino se traduce en esperanzas de autoconquista, superación, lucha de género e inspiración por los seres queridos de todas estas jugadoras y por sobre todas las cosas, contar con el apoyo y proceso en todas sus aristas, algo que todas las chicas en sus categorías del Liga Deportiva Universitario Formativo Femenino siguen transitando con el fin de conseguir un lugar en Guerreras LDU y lanzarse por qué no tiempo después, a la palestra internacional.

Por: Alejandro Landázuri, Estudiante del Diplomado de Periodismo Deportivo y Jefes de Prensa

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